27 jun. 2014

La CIA, Siria, Iraq y Oriente Próximo (Parte IV de IV)

El ISIS, sigla de la entidad llamada en inglés Islamic State of Irak and Syria, que en castellano se traduce por algunos como Ejército o Emirato Islámico en Irak y el Levante o EIIL, es desde la Invasión a Irak 2003, la pantalla o frente, para perfeccionar y expandir el uso de la industria del terrorismo.
Los antecedentes indican que aparece como un nuevo instrumento para desestabilizar estados no aliados o antagónicos a la Alianza Transatlántica. El terrorismo no es un fenómeno de "fantasmas" o de Yihadistas posicionados en una guerra asimétrica asociado a cierto tipo de insurgencia que incomoda a la visión occidental expansiva, como propaga cierto sector del análisis. Se trata de un laberinto de construcción propia por parte de Estados Unidos y la OTAN en la lucha contra la oposición al capitalismo y el tipo de globalización que se expande sin ninguna contención.
Los focos de alta tensión bélica internacional a raíz del posicionamiento de una fuerza terrorista como ISIS en Siria, Irak y que se expande en el Medio Oriente y amenaza al Asia Menor, es el resultado de la cerrada compartimentación entre Estados Unidos y el Reino Unido para abordar problemas de dividendos no resueltos que provienen de la Segunda Guerra y que tampoco se han superado en este período post desplome soviético. Ni China, ni Rusia son una amenaza directa, hoy ni en varias décadas en el futuro, para desafiar la supremacía de la Alianza Transatlántica. Es así que frente a la actual coyuntura de una ausencia de un orden mundial pactado y reconocible por tolas las naciones, estas dos naciones que lideran la Alianza Transatlántica deben mostrar sus cartas en forma abierta en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y en otros foros internacionales.
La invasión a Irak en 2003 fue el elemento catalizador de la actividad terrorista, para que se convirtiera en una industria muy ligada a los dineros que fluyen en torno a la actividad del petróleo y los recursos energéticos y a los estados donde se localizan. Se calcula que el dinero utilizado para financiar la actividad terrorista en Siria bordea los 50 millones de dólares mensuales solo en gastos para pagar personal operativo en terreno, la cifra empalidece en comparación con el costo de una intervención militar en Siria y el proceso post de reconstrucción que se calcula 1.000 millones de dólares de Estados Unidos (1). Con todo, el costo de la guerra en Siria para derrocar al gobierno sirio y los dineros en ayuda humanitaria que han empezado a fluir, se acerca cada vez más a la cifra mensual anotada por Dempsey.
El antecedente más reciente y nítido del surgimiento de esta industria, se ubica en la era de Ronald Reagan, década de 1980. Para combatir la presencia militar soviética en Afganistán se incorporó en las operaciones una novedad doctrinaria y con alto impacto de penetración en el mundo islámico: Introducir en las escuelas coránicas de Afganistán (y Pakistán), adiestramiento doctrinario y prácticas para la insurgencia violenta contra los soviéticos y los afganos partidarios del gobierno laico de tipo socialista y democrático (2).
El experimento, muy en el molde del bizarro asunto Irán- Contras, esparció las semillas de la actividad terrorista que, se difunde hoy como Yihadismo, un neologismo derivado de Yihad, que significa en términos muy somero, “un compromiso con el Corán”. Término acuñado en Estados Unidos y Europa Occidental para fijar parámetros de análisis cómodo y práctico, que impide siquiera observar, menos detectar variables mas subyacentes en el fenómeno del terrorismo proveniente de circuitos de religión islámica.
Practicidad y comodidad, han sido ejes en el análisis y la conducta exterior de Estados Unidos para la zona del mundo que es aquejada por los grados de violencia más brutales y dramáticos desde la guerra en Vietnam. El “Yihadismo es supuestamente lo que ha alimentado la ocupación terrorista de varias ciudades en Irak, entre ellas, dos enclaves geoestratégicos como Mosul y Tikrit y que significa la apertura de otra crisis internacional, más allá de la que produce la guerra en Siria.
En Afganistán y Pakistán se encuentra el origen primario de las entidades terroristas formadas bajo el escudo del Islamismo radicalizado de última generación para desestabilizar estados (3). En el libro The Struggle For Afghanistán, ( Newell y Newell 1981), no hay mención del Yihadismo o de la palabra Talibán. Es un antecedente vital para tomar en cuenta de que hay un antes y un después del uso del terrorismo en Afganistán para expulsar a los soviéticos. En el archivo de ARGENPRESS, hay una nota específica sobre el tema del 13 de agosto de 2006, a raíz de los atentados en Heathrow, Londres. “No hay que creerles”, se titulaba y se refería a que tanto el Reino Unido como Estados Unidos teniendo toda la competencia para desmantelar las redes terroristas a las que supuestamente se atribuían los atentados, no anticipaban los atentados por no implementar cabalmente la resolución de la ONU 1373 de septiembre de 2001 que se aprueba con unanimidad para responder a los atentados en Nueva York.
La resolución, primera y única en la historia, entregaba plenos poderes a los estados para cumplir sus obligaciones respecto a desmantelar las redes terroristas desde las cúpulas en los países hasta los instrumentos más precarios. La resolución entrega poderes para monitorear e intervenir la gestación de la actividad terrorista incluyendo el aspecto financiero. Desafortunadamente en el momento no se advirtió la importancia del flujo del capital de las corporaciones transnacionales que ha gozado de cierta inmunidad respecto a las fiscalizaciones. La resolución en este sentido es débil y entrega manga ancha para que estas corporaciones protejan sus intereses con autonomía. La implementación de la resolución con sus postulados originales no sucedió y el terrorismo gradualmente se convierte en una virtual industria política y económica de alta rentabilidad. Qué mejor que alimentar sus ejércitos con poblaciones desafectadas y radicalizadas del mundo islámico en los países que menos ventajas y oportunidades han tenido de la globalización y el actual capitalismo. Debido que Estados Unidos y el Reino Unido dan esa batalla propia dentro de la égida de la lucha antiterrorista en forma unilateral y bajo el formato de compartimentos cerrados, no existe la posibilidad de la "fiscalización" de alguna contraparte, por decir de Naciones Unidas, que interceda con un punto de vista neutral y con una autoridad política diferente al sentido estratégico de esta batalla. Es decir, Estados Unidos y el Reino Unido, pueden hacer y deshacer a voluntad y es legítimo pensar que el ISIS no solo es una prolongación de Al Qaeda sino que consiste en una regeneración de esa industria terrorista gestada a o largo de los años a partir de la guerra anti soviética en Afganistán.
El ISIS y sus análogos, consiste en una versión actualizada que ha servido para enfrentar cualquier amenaza a la supremacía Transatlántica, o la composición de cualquier alianza que la conteste, como podría suceder si China y Rusia se unieran como nunca lo hicieron desde el cisma chino-soviético de fines de la década de 1950.
Notas:
1) Guerra de Afganistán (1978-1992), referida también como invasión soviética de Afganistán, consistió en un enfrentamiento entre el ejército de la recién inaugurada República Democrática de Afganistán, apoyado por el Ejército Soviético y los Muyahedines , guerrilleros afganos islámicos apoyados por Estados Unidos. En 1978 se produce una revuelta que hizo de Afganistán un Estado Socialista gobernado por el Partido Democrático Popular de Afganistán (PDPA). Estados Unidos inicia la «Operación Ciclón», con armas, financiamiento y adoctrinamiento a los rebeldes islámicos, que incluye la penetración en el sistema de educación islámica. Par evitar la desintegración del estado, se inicia la intervención del Ejército Soviético a solicitud del gobierno Afgano. Para expulsar a los soviéticos se forma una alianza liderada por Estados Unidos con Pakistán, Irán, Arabia Saudí, China, Israel y el Reino Unido. El modelo es similar al de Siria 2011-2014 con la excepción de China, Irán y Pakistán. Los soviéticos se retira en 1989 y los llamados fundamentalistas, “sembrados” por la administración de Reagan, irían a establecen el Estado Islámico que es derrocado por la intervención de Estados Unidos en 2001.
2) Matin Dempsey, Comandante en Jefe de las FFAA de Estados Unidos, el 23 de julio de 2013 ante el congreso en Estados Unidos declaró que el costo de una intervención de pacificación y de reconstrucción en Siria ascendería a 1.000 millones de dólares mensuales.
3) Durante la presencia soviética en la década de los años 80, trabajaba para Naciones Unidas en India, Nueva Delhi y tuve la oportunidad de hablar con varios miembros de la oposición Afgana, la parte más sana y progresista que se oponía a lo que llamaban ocupación soviética. Ellos me manifestaron su absoluto rechazo a la estrategia de adoctrinar células terroristas en vinculación a la educación islámica. Texto: J. F. Coloane. 

26 jun. 2014

La CIA, Siria, Iraq y Oriente Próximo (Parte III de IV)

Hace ya un tiempo que venimos señalando como cuando tienen “éxito” la aplicación de la llamada “Doctrina Obama” y la injerencia de la Casa Blanca en los países que consideran en oposición a sus intereses, vienen produciendo resultados que en la mayoría de los casos no responden finalmente a sus objetivos originales y dejan como saldo solamente el caos, la destrucción y la desaparición de los Estados nacionales (o de las estructuras que fungían como tales) en esas naciones intervenidas.
Así está ocurriendo, para mencionar los lugares más notorios, en Afganistán, Libia, Irak y Ucrania. Los gobiernos títeres impuestos luego de invasiones militares, golpes “suaves”, organización y financiación de fuerzas mercenarias y otros recursos por el estilo, no tienen en ningún caso el apoyo de las poblaciones, más bien se caracterizan por una debilidad crónica que con la apariencia de la restitución de la institucionalidad (luego de haber sido ella destruida por la intervención extranjera) generan la continuidad de la violencia y el caos interno.
Así sucede por ejemplo en Afganistán, donde la presencia de un ejército de ocupación no ha detenido la lucha de los talibanes (que nunca fueron derrotados) y otras facciones radicales opuestas al gobierno títere y a la fuerza invasora. Igualmente sucede en Libia, donde la balcanización producida por la destrucción de las instituciones e infraestructura, genera constantemente episodios como el sucedido hace algunas semanas, donde alguien que tiene armas (de las proporcionadas por Occidente para tumbar a Kadaffi) ataca u ocupa las áreas que son de su interés, así sean sedes del supuesto gobierno central, y origina que no se haya logrado extraer más que el 20% del petróleo que se producía antes de la destrucción, y todo ante la impotencia de un gobierno fantasma. Ni hablar de lo que está sucediendo en Ucrania, donde el caos y la balcanización resultantes de la intervención de las potencias centrales se va configurando en una especie de confusa guerra civil, luego de la imposición de un gobierno de derecha y ultraderecha y del de su actual presidente (el hombre más rico de Ucrania) nombrado en unas “elecciones” en las cuales no participaron las provincias independentistas ni la alta masa de abstencionistas en las áreas bajo la influencia de Kiev.

Ahora es Irak

Luego de las invasiones militares, la total destrucción de infraestructuras e instituciones, el asesinato de Saddam Hussein y el saqueo de sus riquezas petroleras y culturales, los despojos de lo que fuera una nación pujante no han logrado evitar una constante violencia interna compuesta de atentados y hechos militares por parte de facciones disidentes, ni luego del fin de la guerra con tropas de ocupación, y menos aún luego del retiro progresivo por parte de los Estados Unidos de la mayoría de ellas.
El último acontecimiento es el exitoso ataque del llamado Estado Islámico de Irak y el Levante abreviado comúnmente como ISIS o ISIL(en inglés) o EIIL (en español), que ha tomado varias ciudades importantes (entre ellas la que fuera natal de Sadam Hussein) y realizó un avance militar en principio aparentemente indetenible hacia Bagdad.
La súbita aparición de una fuerza militar que, por más calificativos que el gobierno Iraquí (y aún el gobierno Sirio) les den como terroristas, por su capacidad militar parece estar mucho más cerca de constituir un ejército organizado que un grupo clandestino, nos muestra una vez más el poder de la hegemonía de las corporaciones mediáticas. Esta importante fuerza militar islámica hasta ahora prácticamente no había existido en los medios, y por ende no existió en la “realidad” del imaginario global, hasta lograr estos rotundos triunfos militares que obligatoriamente debieron ser reseñados por la hegemonía comunicacional mundial.
Y no aparece de milagro, hay una historia detrás de ella, esta organización nació hace diez años -en 2004- con el nombre de Grupo de la Yihad y el Monoteísmo, formado bajo la tutela del líder islámico Abu Musab al Zarqauiy y que en ese mismo año se unió a la Al Qaeda de Osama Bin Laden . Durante la guerra de Irak fueron un factor de resistencia a la invasión estadounidense y al gobierno chiíta impuesto. Sus objetivos son la constitución de un Estado Islámico (de orientación suní) en forma de califato, no solo en territorio iraquí, sino también en parte del territorio sirio, donde se fueron constituyendo como uno de los principales grupos que combaten contra el gobierno de Bashar Al Assad.
Según Charles Lister, investigador del Brookings Doha Center, el EIIL tiene entre 5000 y 6000 combatientes en territorio iraquí, y entre 6000 y 7000 en territorio sirio. Estas estimaciones coinciden con otros expertos que evalúan en 12000 hombres sus fuerzas de combate. El experto en Islam Romain Caillet, del Instituto Francés para Oriente Próximo, dice que muchos de sus líderes militares son iraquíes o libios, mientras que sus líderes religiosos son más bien saudíes o tunecinos. El EIIL también tiene cientos de combatientes franceses, belgas o norteafricanos.
Según estos investigadores, este movimiento no parece estar financiado directamente por algún estado (a pesar que el gobierno sirio dice que está financiado por los Estados Unidos y el gobierno iraquí por Arabia Saudí), lo que sí parece estar claro es que capitales privados de esos orígenes son parte importante de su apoyo.
Su poderío militar está demostrado por su avance fulminante (aunque el gobierno fantasma de Irak no disponga de un ejército en forma) y por el hecho que no han logrado grandes triunfos en Siria a pesar de ser la fuerza más importante de oposición al gobierno sirio, no solo por la eficacia del ejército de Damasco, sino porque su aviación los ha mantenido a raya. Inclusive en estos días la noticia de que un convoy con 19 blindados del EIIL fue atacado y destruido por la aviación siria, confirma estas evaluaciones.
Lo más importante de estos sucesos, es que una vez más comprueban como la destrucción de los Estados Nacionales provocada por los Estados Unidos permite que aparezcan nuevas fuerzas que estaban contenidas o latentes, sobre las cuales nadie tiene ningún tipo de control, quedando ligado el destino de las naciones a los avatares del caos.
No es posible prever que sucederá ahora con Irak, los causantes de todo esto, los Estados Unidos, declararon en la voz de su presidente Obama, que debería organizarse una ayuda humanitaria para el gobierno iraquí, y que la Casa Blanca no estaba dispuesta a enviar fuerzas militares para intervenir en este conflicto. Sin embargo al otro día de estas declaraciones Estados Unidos desplazó un portaviones al área “para cubrir cualquier posibilidad de una acción militar”. El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas condenó unánimemente los ataques, y ya Rusia y China habían declarado su apoyo al gobierno iraquí.
La verdad oculta entre dos platos es que nadie está dispuesto a permitir que los radicales islámicos logren constituir factores geopolíticos de poder. Una reflexión a hacer es que ni Occidente ni Oriente terminan de comprender a los movimientos políticos y militares impulsados por una convicción religiosa. En nuestro pragmático mundo hace varios siglos que las motivaciones políticas y militares responden a estímulos mucho más materiales. Por eso resulta muy fácil calificar de bárbaros a movimientos que se rigen por la ley de sus libros sagrados, y que intentan establecer sociedades que vivan según antiguas normas de su tradición. Y que conste que esto no es una defensa de los radicales islámicos, sino solo la constatación de que los poderes fácticos actuales están muy lejos de poder entender sus motivaciones y sus acciones, y posiblemente por ello no logran derrotarlos (según lo explica el Arte de la Guerra de Sun Tzu). Texto: Miguel Guaglianone. 

25 jun. 2014

La CIA, Siria, Iraq y Oriente Próximo (Parte II de IV)

El escenario que se propaga en muchos medios de un Irak nuevamente desestabilizado por luchas intestinas debido a su diversidad étnica y cultural, al borde de la desintegración de su estado, impide ver el trasfondo de una virtual industria terrorista gestada con anterioridad a la invasión a Irak en 2003. Las operaciones desplegadas en Siria e Irak, bajo una égida denominada Emirato o Estado Islámico para Irak y el Levante, corresponden a la facción más agresiva de esta industria, cuya existencia y crecimiento se debe al incumplimiento de los compromisos internacionales para combatir el terrorismo. La comunidad internacional agrupada en Naciones Unidas, cada país miembro, tiene una cuota de responsabilidad y aquellos que votaron una y otra vez resoluciones de Naciones Unidas condenando al gobierno Sirio y abstrayéndose del tema terrorismo, contribuyeron al estado de situación que afecta a Siria e Irak. 

Con todo, en un aspecto central, la invasión a Irak aparece como una derrota política de la cual Estados Unidos aún no se recupera. Para remediarlo, se observa una conducta externa en el limbo, adornada con retórica oblicua y ampulosa respecto a llamados a la libertad y la democracia y con escaso margen de iniciativas para la concreción de un plan político que detenga la violencia tanto en Siria como en Irak, sin olvidarse de Ucrania y el impasse con Rusia.
La invasión a Irak y el doble fracaso en combatir al terrorismo han obligado a EEUU abordar una compleja transición en su política exterior con dificultades para regenerarse y adoptar una estrategia de liderazgo para un nuevo orden mundial que convenza. ¿Cuántos años lleva la monserga del nuevo orden mundial desde el desplome soviético? Probablemente, ese esquivo nuevo orden mundial que en la generalidad no se reconoce, sí existe para la doctrina neoconservadora a partir de esta invasión y lo que ha generado: más terrorismo, más armamentismo, mas beligerancia entre las naciones, más inseguridad planetaria, menos respeto al derecho internacional.

La impronta del “soft” o “smart power” del presidente Barack Obama ha resultado ser un espejismo. Durante los ocho años de George W. Bush, la política exterior de Estados Unidos quedó profundamente impactada por la vehemencia y el avasallamiento ideológico del neoconservadurismo implantado tanto en el aparato de Defensa como en el de Relaciones Exteriores, fenómeno de larga data. La política exterior profundamente ideológica y agresiva para combatir autonomías y adicta a la supremacía total sin contención, que es el corazón del neoconservadurismo, proviene de Richard Nixon. Después se inserta en amplios sectores durante los ocho años de Ronald Reagan, vocero excepcional de esa doctrina porque cautivó a tantos así como los que no se percataron.
El neoconservadurismo no es un fenómeno exclusivo de Estados Unidos o el mundo anglosajón. Se expresa como una ideología de extrema derecha basada en “la creencia de que la clave para una sociedad mejor consiste en reconocer que las diferencias entre las personas son más importantes que las similitudes” (K. R. Hoover. 1994). En el plano doméstico todo lo que suene a estado protector y promotor de igualdades hay que erradicarlo. En el plano internacional, hay que combatir por la fuerza extrema, cualquier manifestación de insurgencia al 'status quo' capitalista o de disensión a la hegemonía de Estados Unidos. La invasión y la ocupación a Irak fueron un fiel reflejo de la aplicación de esta doctrina que se reduce a refundar el capitalismo a partir de la destrucción de la actual fisonomía del estado. La agresión a Siria responde al mismo fenómeno refundacional que es el viejo proyecto de la reforma institucional (remodelando estados) que parte en década de 1980 con al ajuste global a las economías.
La invasión de Irak en 2003 iniciada el 20 de marzo, antagonizando una votación del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, constituyó en principio una gran victoria de la Alianza Transatlántica liderada por Estados Unidos y del neoconservadurismo en su posicionamiento a nivel global. Hay que recordar que la invasión fue apoyada por 27 naciones, entre ellas las más alineadas con Estados Unidos. Sin embargo también es la primera gran derrota de Estados Unidos en política exterior del período post Vietnam y que se prolonga en la actual situación en Siria e Irak.
Estados Unidos culmina el retiro de sus tropas de Irak a fines de 2011, el mismo año en que comienza el conflicto en Siria, y que escala con la emergencia de una industria del terrorismo para desestabilizar estados. Se detecta cierta sincronía con la política de reforma institucional global impulsada por Estados Unidos, compatible con los intereses de las corporaciones transnacionales. De otra forma no se explica que en poco más de una década, haya dos estados con guerras (Irak y Siria), otros dos amenazados con desestabilización (Líbano y Jordania), y un quinto, Irán, acosado hasta el límite; todas situaciones en donde Estados Unidos y la Alianza Transatlántica han tenido una parte activa y que son precisamente los países que cobijan a las corporaciones transnacionales más poderosas.
Hay que reiterarlo. Esa estoica asociación de naciones que se agrupa en torno a Naciones Unidas, pareciera estar a la deriva por su incapacidad política para resolver conflictos mayores como el de Ucrania, Siria y ahora nuevamente con Irak. No ha sido especialmente acuciosa en aplicar la resolución CS1373 de septiembre de 2001, que obliga a los países a combatir el terrorismo como política de estado y con voluntad política.
Con la situación actual en Irak y Siria, y el proceso inducido de transformar la región que ha sido la gran ambición neoconservadora en Washington y Bruselas, la matriz pensante de la modernidad capitalista pareciera llegar al punto culminante de su hedonismo. Si no fuera porque ha terminado en tragedia, desde los pasillos del poder en Washington, Nueva York, o Bruselas, es ingenioso culpar a los políticos de Irak y Siria y más fácil aún es tratarlos de tiranos y sanguinarios, cuando la globalización marca su melodía con una banda de guerra.
“La situación en Irak es la más violenta demostración de la incomprensión, ignorancia, arrogancia, y obsolescencia de la política internacional de Estados Unidos.” La reflexión pertenece a un destacado político chileno con experiencia en cargos ministeriales y en política exterior. Me reservo el nombre porque la compartió en carácter personal. Eso sí me llamó la atención la severidad del juicio en un personaje ponderado con sus opiniones, particularmente sobre Estados Unidos, que se está quedando solo e irremediablemente impopular. ¡Qué le habrá pasado a ese movimiento de igualdad y equilibrio entre las naciones que parecía encabezar Barack Obama! ¿Es tan poderoso el neoconservadurismo?. Texto: J. F. Coloane. 

24 jun. 2014

La CIA, Siria, Iraq y Oriente Próximo (Parte I de IV)

La prensa internacional está presentando el repentino derrumbe del Estado iraquí como resultado de la ofensiva del grupo terrorista conocido como EIIL. Pero, ¿quién puede creerse que un Estado poderoso, armado y organizado por Washington pueda desmoronarse en una semana ante un grupo yihadista oficialmente independiente de otro Estado? Y, ¿quién puede creer que los mismos que apoyan las acciones del EIIL contra Siria realmente condenan su acción en Irak?
Desde el año 2001 el estado mayor de las fuerzas armadas de Estados Unidos ha venido tratando de dividir el «Medio Oriente ampliado» en una multitud de pequeños Estados étnicamente homogéneos. El mapa del Medio Oriente rediseñado por Washington se publicó en julio de 2006. Y según ese mapa Irak debía dividirse en 3 partes: un Estado sunnita, un Estado chiita y un Estado kurdo.
El fracaso de Israel ante el Hezbollah libanés, en el verano de 2006, y el de Francia y el Reino Unido ante el Estado sirio, en 2011-2014, podían hacer pensar que aquel plan había quedado en el olvido. Pero no ha sido así. El estado mayor de las fuerzas armadas de Estados Unidos está tratando de reactivarlo a través de los condottieri de hoy: los yihadistas.
Esa es la perspectiva que permite analizar correctamente los acontecimientos pasados en Irak. A la hora de explicarlos la prensa internacional insiste en la ofensiva del Emirato Islámico en Irak y el Levante (EIIL, también conocido en árabe como Daesh), ofensiva que en realidad sólo es parte de una operación mucho más amplia.


Ofensiva coordinada del EIIL y los kurdos

En sólo una semana, el EIIL ha conquistado lo que podría convertirse en un emirato sunita mientras que los kurdos conquistaban lo que debería pasar a ser un Estado kurdo independiente.
El ejército iraquí, entrenado y armado por Washington, simplemente dejó en manos del EIIL toda la región de Nínive. Pero también abandonó la región de Kirkuk, que rápidamente cayó bajo el control de los pershmergas del Kurdistán iraquí. La estructura misma de la cadena de mando iraquí facilitó el derrumbe de sus fuerzas: los oficiales superiores estaban obligados a obtener la anuencia de la oficina del primer ministro antes de realizar cualquier movimiento de tropas, condición que les impedía dar prueba de iniciativa a la vez que los llevó a acomodarse como reyezuelos en las zonas bajo su mando. En tales condiciones, resultaba extremadamente fácil para el Pentágono comprar a ciertos oficiales para que se encargaran de incitar a sus soldados a desertar.
También desertaron los parlamentarios al ser convocados por el primer ministro, impidiendo así que el parlamento votara la proclamación del estado de urgencia… por falta de quorum, lo cual dejó al gobierno sin posibilidades de responder rápidamente ante la grave situación.
Ya sin otra opción para salvar la unidad del país el primer ministro al-Maliki recurrió a todos sus posibles aliados. Se dirigió, en primer lugar al pueblo iraquí en general y, en particular, a la milicia chiita de su rival Moqtada al-Sadr (el Ejército del Mahdi), así como a los Guardianes de la Revolución iraníes (el general Qassem Suleimani) Y finalmente recurrió a Estados Unidos pidiéndole que inicie bombardeos aéreos contra las fuerzas del EIIL.
La prensa occidental está señalando, no sin algo de razón, que la manera de gobernar del primer ministro al-Maliki ha sido a menudo lesiva tanto para la minoría sunnita como para los laicos del Partido Baas ya que se ha mostrado principalmente favorable a los chiitas. Se trata, sin embargo, de un argumento que debe ser relativizado y llevado a sus justas proporciones ya que, en las recientes elecciones legislativas del 30 de abril, los iraquíes acaban de reiterar su respaldo a la coalición de Nuri al-Maliki, que obtuvo un 25% de los votos, o sea tres veces más sufragios que el movimiento de Moqtada al-Sadr, mientras que el resto de los votos se diluía al dividirse entre una multitud de pequeños partidos.


La preparación de la ofensiva contra la autoridad de Bagdad

La ofensiva del EIIL, por un lado, y la de los Pershmergas por el otro venía preparándose desde hace tiempo.
El nacimiento del Kurdistán iraquí se inició bajo la protección de Estados Unidos y de Gran Bretaña, con la imposición a Sadam Husein de la zona de exclusión aérea decretada entre las dos invasiones occidentales desatadas contra Irak (1991-2003). A partir del derrocamiento de Sadam Husein el Kurdistán iraquí adquirió un alto nivel de autonomía y ha caído en la esfera de influencia israelí. Resulta por consiguiente impensable que Tel Aviv no haya intervenido en la toma de Kirkuk. En todo caso, el hecho es que el actual gobierno regional de Erbil ha extendido su jurisdicción a todo el conjunto del territorio iraquí que los planes del estado mayor de las fuerzas armadas de Estados Unidos habían asignado a la formación del Kurdistán independiente.
El EIIL es una milicia tribal sunnita a la que se integraron los combatientes de al-Qaeda en Irak al términar el mandato de Paul Bremer III en Irak y con el traspaso del poder político a los iraquíes. El 16 de mayo de 2010 un responsable de al-Qaeda en Irak, Abu Bakr al-Baghdadi, liberado en circunstancias aún desconocidas, es nombrado 'Emir'. Este personaje se esforzará posteriormente por poner el EIIL bajo la autoridad de al-Qaeda.
A inicios de 2012 combatientes del EIIL crean en Siria el grupo conocido como Jabhat al-Nusra –o sea, Frente de Apoyo al Pueblo del Levante– como rama siria de al-Qaeda. Durante julio de 2012 Jabhat al-Nusra se desarrolla al calor de la reanudación de la ofensiva franco-británica contra Siria. Pero a fines de 2012, Washington decide finalmente clasificarlo como «organización terrorista», a pesar de las protestas del ministro francés de Relaciones Exteriores, quien llega a declarar públicamente que los “chicos” de al-Nusra «están haciendo un buen trabajo» (sic).
Los éxitos de los yihadistas en Siria, hasta el primer semestre de 2013, modificaron el nivel de atracción que podían ejercer sus diferentes grupos. El proyecto oficial de revolución islamista global promovido por al-Qaeda comenzó a verse rápidamente como algo utópico mientras que la creación de un emirato o Estado islámico en algún territorio bajo control yihadista parecía mucho más realista, e incluso al alcance de la mano. Esto último es lo que da lugar a la idea de confiar a los defensores de ese proyecto el rediseño de Irak que las fuerzas armadas de Estados Unidos no lograron concretar cuando invadieron y ocuparon ese país.
El cambio de imagen del EIIL se produce durante la primavera de 2014, con la liberación de los prisioneros occidentales que ese grupo tenía en su poder: alemanes, británicos, daneses, españoles, estadounidenses, franceses e italianos. Las primeras declaraciones de los liberados confirmaban punto por punto las informaciones de los servicios de inteligencia de Siria: el EIIL está bajo la dirección de oficiales estadounidenses, franceses y sauditas. Sin embargo, los prisioneros liberados daban rápidamente marcha atrás y contradecían después sus primeras declaraciones sobre la identidad de los individuos con quienes habían tenido contacto durante su cautiverio.
En ese contexto se produce la ruptura entre el EIIL y al-Qaeda, en mayo de 2014. A partir de ese momento el EIIL adopta una postura de rivalidad mientras que al-Nusra se mantiene como rama oficial de al-Qaeda en Siria. Pero todo eso no es más que una cuestión de apariencias. En realidad, esos grupos cuentan, desde su creación misma, con el respaldo de la CIA, que los utiliza contra los intereses de Rusia, como ha podido verse en Afganistán, Bosnia-Herzegovina, Chechenia, Irak y Siria.
En mayo, habiendo dejado de ser la representación regional de una organización mundial (al-Qaeda) para convertirse por sí mismo en una organización regional, el EIIL se preparó para desempeñar el papel que desde hace tiempo se le había asignado.
Aunque está encabezado en el terreno por el ya mencionado Abu Bakr al-Baghdadi, el EIIL se halla en realidad bajo la autoridad del príncipe saudita Abdul Rahman al-Faisal, hermano de los príncipes Saud al-Faisal –ministro de Relaciones Exteriores de Arabia Saudita desde hace 39 años– y Turki al-Faisal –ex director de los servicios secretos y actual embajador de Arabia Saudita en Washington y Londres.
En mayo pasado los príncipes al-Faisal compraron una fábrica de armamento en Ucrania. A partir de entonces, importantes cargamentos de armamento pesado han estado llegando por vía aérea a un aeropuerto militar turco. Y desde ahí, el MIT (los servicios secretos de Turquía), ha estado enviando ese armamento al EIIL en trenes especiales. Es prácticamente imposible que semejante cadena logística haya podido montarse sin la OTAN.


La ofensiva del EIIL

El pánico que se ha apoderado de la población iraquí ante el avance del EIIL tiene que ver con la envergadura de los crímenes que esa organización ha cometido en Siria, como degollamientos públicos de «musulmanes renegados» e incluso crucifixión de cristianos. Según William Lacy Swing –ex embajador de Estados Unidos en Sudáfrica y posteriormente en la ONU y actual director de la Oficina de Migraciones Internacionales (OMI)–, al menos 550 000 iraquíes han preferido huir ante la ofensiva de los yihadistas.
Esas cifras demuestran cuán errados están los estimados occidentales que afirman que el EIIL sólo dispone de 20.000 combatientes en total, en Siria e Irak. La verdadera cifra es probablemente tres veces más alta, o sea unos 60 000 combatientes. La diferencia entre ambas cifras corresponde exclusivamente a la cantidad de extranjeros, reclutados en todo el mundo musulmán y muchos de los cuales ni siquiera son árabes. El EIIL se ha convertido por lo tanto en el principal ejército privado del mundo y su papel recuerda el de los célebres condottieri del Renacimiento europeo.
Y es probable que el EIIL siga desarrollándose, gracias al botín de guerra que está reuniendo en Irak. En la ciudad de Mosul, el EIIL se apoderó de los fondos del distrito de Ninive, 429 millones de dólares en dinero contante y sonante, suma que le permitiría pagar a todos sus combatientes por espacio de un año. También se apoderó de numerosos Humvees [Vehículo militar multipropósito de fabricación estadounidense corrientemente utilizado por las fuerzas armadas de Estados Unidos] y de al menos dos helicópteros de combate que incorporó de inmediato a su equipamiento. Como los yihadistas no tienen posibilidades de formar pilotos, la prensa internacional da por sentado que esos helicópteros serán utilizados por ex oficiales baasistas formados en tiempos de Sadam Husein, lo cual es altamente improbable en el contexto de guerra entre baasistas laicos y yihadistas que sirve de telón de fondo a la guerra en Siria.

Reacciones internacionales

Los partidarios de Arabia Saudita en la región ya estaban a la espera de la ofensiva de los peshmergas y del EIIL. En Líbano, el presidente Michel Sleiman, quien en enero pasado concluía una alocución lanzando un sonoro «¡Viva Arabia Saudita!» en lugar de un «¡Viva el Líbano!», trató por todos los medios de lograr una prórroga de seis meses de su mandato presidencial –que ya expiró el 25 de mayo– para estar aún al mando cuando se presentara la actual crisis.
En todo caso es la incoherencia lo que está caracterizando las reacciones internacionales ante la crisis iraquí. Todos los Estados, sin excepción alguna, condenan las acciones del EIIL en Irak y se pronuncian contra el terrorismo. Pero algunos –como Estados Unidos y sus aliados– ven en el EIIL un aliado objetivo contra el Estado sirio, y varios (Estados Unidos, Arabia Saudita, Francia, Israel y Turquía) son incluso gestores de su actual ofensiva en Irak.
En Estados Unidos, el debate público muestra una oposición entre los republicanos –que están exigiendo un redespliegue militar en Irak– y los demócratas –que denuncian la grave inestabilidad suscitada por la intervención militar de George W. Bush contra Sadam Husein. Toda esa batalla oratoria permite ocultar el hecho que los actuales acontecimientos responden a los intereses estratégicos del estado mayor estadounidense y que este último está además directamente implicado en ellos.
Es también muy posible que Washington no haya jugado limpio con Ankara ya que el EIIL parece haber tratado de apoderarse de la tumba de Solimán Schah, en el distrito sirio de Raqqa. Ese santuario es propiedad de Turquía, que incluso dispone de una pequeña guarnición en el lugar, en virtud de la cláusula de extraterritorialidad incluida en el Tratado de Ankara, impuesto por los colonizadores franceses en 1921. Pero tampoco sería imposible que esa supuesta acción del EIIL haya sido en realidad una provocación orquestada por Turquía, cuyo gobierno ya había estudiado en otro momento esa variante para utilizarla como justificación de una intervención abierta del ejército turco en Siria.
Más grave resulta el hecho que durante la toma de Mosul el EIIL tomó prisioneros a 15 diplomáticos turcos con sus familias y a 20 miembros de las fuerzas especiales turcas en el consulado de Turquía, lo cual provocó la cólera de Ankara. El EIIL arrestó además a varios choferes turcos de transportes pesados, quienes fueron posteriormente liberados. Resultado: después de haber garantizado la logística de la ofensiva del EIIL Turquía se siente traicionada y no se sabe –al menos por el momento– si esa traición es cosa de Washington, de Riad, de París o de Tel Aviv. Esa situación recuerda lo sucedido el 4 de julio de 2003 cuando el ejército estadounidense arrestó a 11 miembros de las fuerzas especiales turcas en Sulaimaniyeh (Irak), incidente popularizado por el film turco 'El valle de los Lobos'. Aquel episodio dio lugar a la crisis más importante de los 60 últimos años entre Turquía y Estados Unidos.
En este caso, la hipótesis más probable es que Ankara no tenía previsto participar en una ofensiva tan amplia y que fue sólo con la operación ya en marcha que descubrió que el objetivo de Washington era la creación del Kurdistán. Lo cual probablemente no entraba en los planes de Ankara ya que –según el mapa publicado en 2006 por el Pentágono– el Kurdistán incluiría una porción de territorio turco. En efecto, las “amputaciones” previstas en el plan estadounidense no sólo son para los enemigos de Washington. También afectan a los “amigos” y todo ello parece indicar que el arresto en Mosul de los diplomáticos turcos y de los miembros de las fuerzas especiales de Turquía tuvo como objetivo impedir que Ankara tratara de sabotear la operación.
Al llegar a Ankara, proveniente de Amman, la representante especial de Estados Unidos ante el Consejo de Seguridad de la ONU, Samantha Power, condenó hipócritamente las acciones del EIIL. La presencia en el Medio Oriente de esta ardiente promotora del intervencionismo moral de Washington hace  pensar que se ha previsto algún tipo de reacción de Estados Unidos en ese escenario.
Irán anunció por su parte que está dispuesto a ayudar a salvar el gobierno del chiita al-Maliki con el envío de armas y consejeros militares, pero sin implicar combatientes. Un posible derrocamiento del Estado iraquí favorecería a Arabia Saudita, gran rival regional de Teherán, en momentos en que el príncipe saudita Saud al-Faisal –hermano del verdadero patrón del EIIL– acaba de invitarlo a negociar. Texto: Thierry Meyssan. Ver: Parte 2

21 jun. 2014

Elogio de la gratitud (Parte II de II)

Cuando intentamos, y a veces logramos, entender el sentido de las cosas, de algunas cosas, a veces de pequeñas cosas y otras veces de las grandes cosas, incluyendo la vida misma, oponemos el sentido al sin sentido. “Esto no tiene sentido” decimos con frecuencia. Quizá porque intuimos un sentido que no nos agrada; quizá porque el esfuerzo para descifrarlo nos es ajeno. El sentido es una diversidad de sentidos. Y todos esos sentidos están atravesados por el modo de producción histórico y social. El sentido de la gratitud se abre a la reciprocidad y a la equivalencia. Ambas sostenidas en el tiempo. Lo que defino como trípode de la implicación mucho tiene que ver con sostener el sentido originario de las tentaciones y degradaciones, del oportunismo y las claudicaciones.

La coherencia, la consistencia y la credibilidad son condiciones necesarias para sostener el sentido originario. Lo reaccionario es justamente volver al sentido originario para traicionarlo. Para degradarlo. En primera y última instancia: para exterminarlo. El fundamentalismo es invocar el sentido en vano, con la intención de esterilizarlo. Tradición, familia y propiedad es la tradición de los represores, la familia patriarcal y la propiedad privada. Que no fue el sentido originario de la humanidad en sus albores comunitarios, cooperativos, de aquello que se conoce como comunismo primitivo. El fundamentalismo es una estrategia exterminadora de la ingratitud política. Se destroza la reciprocidad y se aniquila la equivalencia.
Osvaldo Soriano escribió lo que yo bautizo como un tratado sobre la ingratitud. Si José Ingenieros nos enseñó sobre El Hombre Mediocre (y ya que estamos y al calor de los tiempos, la mujer mediocre) el “gordo” Soriano escribe sobre El Hombre Ingrato. Su novela “No habrá más penas ni olvido” es una desgarrada reflexión sobre los perversos mecanismos en que la cultura represora convierte al hombre en lobo del hombre. La Patria Peronista enfrentó hasta el exterminio ideológico, político y físico a la Patria Socialista. Exterminio que dura hasta nuestros días. Las políticas públicas en derechos humanos de la década “gaemper” (ganada, empatada, perdida) pretendió y logró barnizar al capitalismo como serio. Remake del “somos argentinos y humanos” con el cual el Terrorismo de Estado se lavaba sus fauces sangrientas. “La fiesta de todos” fue el maldito mundial de 1978, que tanto mejoró la imagen argentina en el exterior y en el interior (de los propios ciudadanos martirizados).
Esa juventud maravillosa que hace 40 años el General echó de la Plaza nunca más pudo volver. Desde ya, no como juventud. Pero tampoco como maravillosa. Al menos para los que sentimos y pensamos que la maravilla revolucionaria todavía nos conmueve. El sentido originario del peronismo fue propiciar el poder de las mayorías. Trabajadores, campesinos, intelectuales, militantes, que buscaban sin lograrlo un nuevo lugar en el mundo. El General dio una señal de que un mundo del pueblo, para el pueblo y con el pueblo era posible. La realidad no es la única verdad. La parábola siniestra que se abre con la masacre de Ezeiza se cierra con la militancia traicionada en una plaza que debió ser de la victoria, mostró con crueldad que para ese pueblo que luchaba el único mundo posible era el exterminio. Entonces el sentido de la gratitud se abre cuando lo confrontamos con el sentido de la ingratitud.
Son dos caras de diferentes monedas. Hay monedas originarias que sostienen el intercambio. Por ejemplo en Veracruz (México) se utiliza una moneda local, el túmin. Hay monedas no originarias que sostienen las venas abiertas de América latina. El dólar, sin ir más cerca. La cara de la gratitud es sonriente y puede mostrar los dientes. La cara de la ingratitud es siniestra y siempre muestra los colmillos. Hoy un juramento, mañana una traición, y no solamente en los amores de estudiante.
La traición, origen del cristianismo, es una de las marcas visibles de la ingratitud. La traición tiene su origen, su sello de fábrica, en la ingratitud. Te di la mano y me comiste el codo. Con dolor no exento de optimismo de la voluntad puedo afirmar que en el campo de nuestras izquierdas, más clasistas, más populares, la ingratitud es una moneda demasiado corriente. La frase “entre gallos y medianoche” evidencia justamente que a la noche se traiciona lo que se acordó en el día, entre abrazos y brindis. Todos unidos no triunfaremos. Quizá la expresión de la máxima ingratitud sea ser duro con el compañero, tan duro hasta el extremo límite de quebrarlo, y tierno con el enemigo, tan tierno hasta el extremo límite de aceptar ser su furgón de cola, sin el menor pudor de mover el rabo.
Para no ser ingratos con la sangre derramada, para no seguir negociándola, para no seguir invocándola en el vano de todos los vanos, es necesario sostener el elogio de la gratitud y el desprecio de la ingratitud. Si es más grave un grafitti que la muerte “accidental” de 51 pasajeros de un tren con pueblo pero no para el pueblo, podemos sospechar que las formas más cínicas y perversas de la ingratitud están copando la parada y la sentada. Sostengamos nuestra ternura con las y los compañerxs… Y la gratitud vencerá a la muerte. Texto: Alfredo Grande. Ver: 'Parte I'.

20 jun. 2014

Elogio de la gratitud (I de II)

Creo que fue Hobbes el que afirmó que “el hombre es el lobo del hombre”. Toda idea, incluso la delirante, tiene un núcleo de verdad. Para llegar a ese núcleo es necesario aceptar la afirmación que fuera sin cuestionarla. Es pésima estrategia empezar con un “no”. Por ejemplo: no, el hombre nace bueno, la cultura lo hace malo”. El arte de cuestionar comienza con un “si”. Ni siquiera un “si, pero”. Ante el inmediato cuestionamiento, nuestro interlocutor se defiende. Se eriza. Se parapeta. O sea: aumenta la resistencia ante nuestro cuestionamiento. Y nos obliga a la antipática actitud de sobre actuar nuestro desacuerdo.

Nuestro interlocutor se victimiza ante el supuesto agravio de nuestra pregunta, la intolerancia que mostramos ante sus expresiones e incluso puede amenazarnos con denunciarnos ante el Inadi. Toda idea con un componente asertivo exagerado se acerca demasiado, digamos que se toca, con una ideación dogmática. No cuestionable, algo así como una verdad revelada. Sin tener demasiado claro revelada por quién. Un maestro inmaculado, la propia divinidad, la tradición familiar que siempre es cultural, la Academia.
Chocar de frente contra un muro de cemento no es aconsejable. La estrategia que sugiero hay que sostenerla con fe, que dicen que mueve montañas. Empezar siempre con un “si” entusiasta. Elogiar la afirmación escuchada con adjetivos laudatorios. Y con una expresión de duda, de incertidumbre frente a la propia afirmación, dejando traslucir incomodidad y una actitud similar a caminar en puntas de pie, lo opuesto a salir con los tapones de punta. Y balbucear: “quizá, a lo mejor, no estoy seguro, lo mas probable es que sea una pavada, me siento tonto diciendo esto”.
En ese momento nuestro interlocutor tiene la guardia baja. Ese momento le costará carísimo y al contado. Le contesto: “estoy totalmente de acuerdo. El hombre es el lobo del hombre. Lo que me preocupa es quién tiene la capacidad de transformar a un hombre en lobo”. Por lo tanto la cuestión se desliza desde una verdad convencional encubridora (el hombre es el lobo del hombre) a un nivel fundante: los procesos políticos y culturales que desalojan el deseo y el placer para transformarlos en mandato y en culpa.
El hombre es el lobo del hombre como efecto de lo que he nombrado como “cultura represora”. El nombre de la Bestia. La cultura represora entroniza a la Jerarquía como único organizador social. La llamada familia patriarcal es una de las expresiones más cotidianas de la Organización Piramidal. En lo más alto de la pirámide hay un solo lugar. Y solo un elegido o una elegida podrán ocuparlo.
Los mecanismos de la elección varían. Desde los designios inescrutables de la divinidad hasta los designios muchas veces inescrutables de la voluntad popular. El elegido o la elegida arrastran por efecto pegoteo a múltiples seguidores, acólitos, amanuenses, testaferros, cómplices, arribistas, oportunistas. Y también no pocos convencidos, al menos por un tiempo.
La Organización Piramidal, algo así como la ley del gallinero pero mucho más cristalizado, garantiza que la cooperación y la competencia sean desalojadas por la absoluta rivalidad. Todos y todas se convierten en alpinistas caníbales cuya garantía para seguir subiendo es arrojando al precipicio a los que pretenden lo mismo. Pobres contra pobres, pobres contra excluidos, excluidos contra ocupas, de planta contra tercerizados, conductores de automóviles contra piqueteros fuera de la ley, candidatos contra entenados. Y cuando el alpinismo se torna depredador, todos contra todos. Luego el colapso y la construcción de nuevas pirámides.
Algunos llaman a esto gobernabilidad. El hombre acorralado no podrá dejar de ser lobo para otro hombre acorralado. No lucharán espalda contra espalda como el gaucho Martín Fierro y el Sargento Cruz. Se matarán como si fueran enemigos culturales, gladiadores de algún imperio que siempre inventará su propia versión del circo con algunas migas de pan. El hombre no puede dejar de ser lobo del hombre en una Organización Piramidal. Lo que hay que subvertir es ese tipo de organización. La familia patriarcal, las diferentes formas de catequesis laica y religiosa, los diferentes cultivos de subordinación sin valor, las apelaciones abstractas a una Patria Única y Verdadera.
Nuestros originarios seguirán padeciendo a la Organización Piramidal que se hace llamar Estado Nación. Una de las modalidades más habituales de ese hombre convertido en lobo, es el ejercicio sistemático de la ingratitud. Arrasa el pasado para construir nuevos presentes. Confunde autogestión con autoengendramiento. No tiene nada que agradecer y mucho menos para lamentar.
La ingratitud quizá no sea un pecado capital, pero sin dudarlo es una mordida cruel de la cultura represora. No es lo mismo la deuda con el origen que la gratitud por aquello que hemos recibido. La gratitud solamente florece en una organización asimétrica pero no jerárquica. La búsqueda terca de la horizontalidad lleva en su fracaso el huevo de la serpiente jerárquica. No es con ovejas que derrotaremos a los lobos. Y mucho menos con perros, que en los albores de la humanidad traicionaron a los demás animales para unirse al depredador más cruel: el hombre. Que ha sido y será el lobo de los demás animales.
El perro ingrato con los demás animales es el mejor amigo del ingrato hombre. La ingratitud y el espanto también unen. O por lo menos, amontonan. La gratitud no germina cuando hay pactos perversos. Y esos son los pactos fundantes en la cultura represora. La batalla cultural no será suficiente. Incluso puede ser contraproducente porque no plantea con claridad contra qué se combate. Propongo pasar de la queja a la protesta y más temprano que tarde, de la protesta al combate. Declarar la guerra contra todas las formas de la cultura represora.
Mala prensa tiene la guerra, ignorando que la emancipación, la liberación solamente es posible cuando resistimos el exterminio que la Organización Piramidal planifica. ¡A las armas ciudadanos! clama La Marsellesa. El hambre es un crimen y hace décadas se declaró la guerra contra los hambreadores. Sé que utilizo una terminología poco habitual. Es lo que sucede cuando nos apartamos de las diferentes formas del relato y las palabras se acercan a las cosas. Mi gratitud es con esa forma de militancia que sabe endurecerse con el enemigo y más sabe ejercer la ternura con el compañero.
De esa gratitud nos hablaba el Che. Gratitud por haber sabido alejarse de toda Organización Piramidal para construir Colectivos Autogestionarios. Que sabiendo que tienen riesgos, afirmo que vale la pena enfrentarlos. Militancia, activismo, gratitud, tres formas para enfrentar los mandados de la cultura represora. Una forma de la felicidad de la que ojalá podamos darnos cuenta cuando la encontramos. Texto: Alfredo Grande. Ver: ''PARTE II''.

19 jun. 2014

Referendum, Monarquía y República

El desarrollo del Estado nación moderno significó el incremento de su dimensión geográfica y demográfica. Esta circunstancia generó nuevas necesidades para el sistema político que requirieron el establecimiento de fórmulas de legitimación que hicieran aceptable el orden impuesto por el propio Estado. El parlamentarismo se desarrolló en este sentido, pero también hicieron su aparición nuevos instrumentos como el referéndum y el plebiscito que únicamente fueron viables desde el momento en el que el Estado contó con un aparato administrativo lo suficientemente desarrollado para establecer un control burocrático sobre la población.

El referéndum es un procedimiento jurídico con el que el conjunto del electorado vota directamente una ley o un acto administrativo con el que muestra su acuerdo o desacuerdo. El referéndum puede tener carácter consultivo o vinculante y existen diferentes tipos de referéndum en función de su objeto, carácter y fundamento. Sin embargo, lo que es propio de este tipo de procedimientos es el hecho de que la consulta se realiza con una pregunta que sólo admite una respuesta afirmativa o negativa.
En esencia el referéndum es la forma de represión dictatorial máxima y más dura al restringir la expresión de la voluntad popular a una pregunta que sólo admite como posibles respuestas un Sí o un No, lo que, a su vez, impide la justificación de cualquiera de ambas respuestas y con ello explicar qué quiere cada persona que se manifiesta en un sentido o en otro. Pero a esto se suma el hecho de que los procesos de este tipo generalmente son puestos en marcha por la elite dominante, que formula la pregunta en función de sus intereses y pretensiones políticas de la manera más conveniente y con ello determina al mismo tiempo la respuesta.[1]
Recientemente se ha planteado el referéndum como un método de democracia directa con el que corregir los defectos inherentes a la representatividad del sistema parlamentario. Sin embargo, el referéndum no puede calificarse como un método siquiera democrático si se analizan los casos concretos en los que ha sido utilizado. Por el contrario constituye un instrumento de legitimación de determinadas decisiones políticas, cuando no directamente del orden establecido en su totalidad. Por este motivo es muy frecuente su uso en los regímenes abiertamente totalitarios y dictatoriales como fueron la Alemania nazi, la Italia fascista, o en casos más recientes la Siria de Assad, el Irak de Hossein o el Zimbabwe de Mugabe entre otros. En los regímenes parlamentarios, en la medida en que la convocatoria de referéndum generalmente es una iniciativa de las elites dirigentes, ha servido para allanar el camino a determinadas decisiones previamente acordadas en las altas esferas del poder. El referéndum en el parlamentarismo, al igual que en el resto de regímenes dictatoriales, ha servido históricamente, gracias a la conveniente manipulación propagandística y a la supervisión del proceso ejercida por los medios de coerción del Estado, para legitimar la política del Estado y su orden impuesto.
El referéndum no devuelve en ningún caso la capacidad decisoria a la sociedad, sino que únicamente constituye un momento puntual en la vida política del país en el que el poder constituido ofrece al pueblo la posibilidad de elegir entre dos opciones preestablecidas por la propia elite dirigente. En última instancia el Estado es el que conserva la soberanía con la que toma aquellas decisiones políticas vinculantes para la población de su territorio. Por esta razón el referéndum como tal no deja de ser un fraude organizado con fines legitimadores y propagandísticos, pues es presentado públicamente como un proceso en el que la sociedad ejerce de manera directa su voluntad mientras el resto del tiempo es excluida sistemáticamente de la participación política.
En la medida en que la capacidad de tomar decisiones políticas vinculantes para la población de un territorio recae sobre una minoría que las impone por la fuerza al resto, y que en el caso de los regímenes parlamentarios actúa como representante de la sociedad, en la medida en que se da esta desigualdad política que constituye el origen de todas las demás desigualdades, nos encontramos ante el fundamento más básico del poder que es el ejercicio del mando. El poder busca su propio interés que se reduce en última instancia a la conservación del mando, de esa capacidad decisoria, y en la medida de lo posible a la permanente ampliación de su capacidad de control e intervención sobre la sociedad. El interés del poder se define, a su vez, en términos de poder político, militar, económico, cultural, etc... De esta manera las decisiones son tomadas en beneficio de quienes monopolizan la soberanía, de quienes ejercen esa capacidad decisoria. Aquí reside el carácter autoritario del sistema de dominación que establece el Estado.
La desigualdad política que instituye el principio de autoridad también establece el privilegio de gobernar a los demás, y por tanto que la soberanía sea ejercida por una minoría que la utiliza en su propio provecho. Este privilegio es el que dota a quienes lo detentan de la correspondiente impunidad, pues las decisiones políticas de dicha minoría están encaminadas a mantener y reforzar su posición dominante en la estructura social establecida, y con ello a crear un orden político, pero también social, económico, cultural, etc., favorable a sus intereses en el que no rinden cuentas ante nadie. Se trata de un sistema en el que la elite dirigente disfruta de la máxima libertad para sí y de la mínima responsabilidad. Puede aplicarse a la clase dominante la noción hobbesiana de que la libertad es el poder, y por tanto el privilegio de los fuertes.
El control sobre las necesidades y las acciones de los individuos que componen la sociedad lleva inevitablemente a que las instituciones sean herramientas del poder establecido, y por tanto mecanismos que se sirven del conjunto de la sociedad como un recurso que es utilizado para la consecución de los intereses de la clase dominante. En este sentido las instituciones desempeñan una función de dominación y de control en diferentes ámbitos dentro del contexto del sistema de poder establecido.
Asimismo, el poder necesita socializarse y presentarse como un gran benefactor que brinda, además de seguridad a sus súbditos, toda clase de servicios con los que satisface ciertas necesidades. Esto es lo que permite el desarrollo de un discurso legitimador y sobre todo justificador del orden establecido al plantear que las instituciones son realidades al servicio de la sociedad que es la depositaria última de la soberanía, y por ello están sujetas al control popular por medio de los cauces institucionales establecidos. Pero todo esto no deja de ser pura retórica como así lo demuestran los hechos en la medida en que la soberanía no es ejercida por el pueblo sino por otros que lo hacen en su lugar, de manera que la estructura social, política, económica, etc., vigente obedece antes que nada a los intereses del grupo dominante que monopoliza la soberanía. Así, las constituciones son un reflejo de esta retórica fraudulenta que en la práctica encubre un sistema profundamente despótico, pues el poder no está para ser controlado sino para controlar a quienes se encuentran bajo su dominio. Las instituciones, entonces, no están para servir a la sociedad sino para servirse de ella para la consecución de sus propios intereses.
Todo esto trae a colación la actual situación que se vive en el Estado español, donde emerge con cada vez más fuerza el debate acerca de la necesidad de celebrar un referéndum en el que se plantee el cambio de la forma del Estado. Este debate encubre el problema de fondo que no es otro que la existencia misma del Estado y no la forma que en un determinado momento pueda adoptar. Es un debate que centra la atención en una cuestión del todo irrelevante como es la figura que ocupa la jefatura de una organización que sojuzga al pueblo y que articula los intereses de la oligarquía, y que por tanto priva de libertad tanto al individuo como al conjunto de la sociedad.
Así pues, el debate acerca de la celebración de un referéndum sobre la forma del Estado no deja de ser un artificio político. En cualquiera de los casos, bajo la forma monárquica o republicana, prevalece el Estado como organización que ejerce su gobierno sobre la sociedad, y que mantiene una estructura social, política y económica de desigualdad en la que una minoría impone su voluntad al resto. De este modo impera en ambos casos la misma estructura de intereses con la única particularidad de contar con una jefatura de Estado distinta pero en el contexto político del mismo régimen oligárquico.
Un referéndum sobre la forma del Estado no sería otra cosa que una manera de dirigir y manipular al conjunto de la sociedad hacia una opción preestablecida por la elite política, un proceso aderezado por la propaganda además de supervisado por las fuerzas armadas y policiales del Estado. Significaría refrendar, y con ello legitimar, una decisión previamente tomada por la oligarquía. Nada sustancial cambiaría en el régimen, únicamente el envoltorio bajo el cual se presenta la opresión de las masas. Nos encontraríamos, entonces, ante una reforma del sistema de dominación hábilmente dirigida para su perpetuación que al mismo tiempo contribuiría a crear una nueva legitimidad.
Bajo una república el parlamentarismo continuaría siendo, como es hoy, el sistema político imperante. Una minoría continuaría disfrutando del privilegio político de tomar decisiones en el lugar de toda la sociedad. Las decisiones políticas serían, al igual que ocurre hoy bajo el régimen monárquico, en beneficio de una oligarquía que las impondría al pueblo mediante el empleo del aparato represivo y burocrático del Estado y sus instituciones. Con ello perdurarían las desigualdades, el capitalismo y la explotación en todas sus formas, pues el problema de fondo es el Estado y en ningún caso las formas concretas que este pueda adoptar a lo largo de la historia.
La única alternativa a esta falsa disyuntiva entre república y monarquía es la de una ruptura cualitativa del orden establecido; un nuevo comienzo, y con ello la inversión de unas estructuras de poder que niegan al pueblo la libertad y lo sojuzgan con la más abyecta opresión.
[1] No son muchos los países en los que la sociedad, o una parte considerable de ella, pueda proponer por propia iniciativa la celebración de un referéndum y con ello establecer la correspondiente pregunta de la consulta. Cuando esto se produce siempre es bajo unas condiciones muy estrictas que dificultan este tipo de iniciativas, pero sobre todo en un contexto de ausencia de libertad al estar siempre bajo la supervisión de las fuerzas armadas y policiales del Estado e incluso de potencias extranjeras, sin obviar la influencia que en dichos procesos ejerce la propaganda masiva vertida por los medios de comunicación que contribuye a coartar gravemente la libertad de conciencia de la población a la hora de manifestar su voluntad. Texto: Esteban Vidal. Ver: CATALUNYA Y EL DERECHO A DECIDIR

18 jun. 2014

La banca y la doctrina: 'Too Big to Jail'. (Parte V de V)

La manipulación del tipo de interés LIBOR

La forma laxa con la que las autoridades de los principales países industrializados tratan la manipulación de los tipos de interés demuestra a las claras que la nueva doctrina "demasiado grande para ser condenado" se aplica a gran escala. En 2010 estalla el escándalo de la manipulación del LIBOR (siglas de su denominación en inglés, London Interbank Offered Rate), realizada por un grupo de dieciocho bancos durante el período 2005-2010. El LIBOR es el tipo de interés de referencia para el cálculo de los tipos en un mercado que supone 350 billones de dólares en activos y derivados financieros, y constituye el segundo tipo de referencia más importante del mundo después del tipo de cambio con el dólar. Su valor se determina a partir de la información que aportan dieciocho bancos sobre sus costes individuales de financiación en los mercados interbancarios. En 2012 se obtuvieron pruebas de que hubo colusión entre grandes bancos como UBS, Barclays, Rabobank (Países Bajos) y el Royal Bank of Scotland para manipular el LIBOR según sus intereses.

Si bien es cierto que las autoridades de control han abierto expedientes sancionadores en todos los rincones del mundo (Estados Unidos, Reino Unido, el resto de la Unión Europea, Canadá, Japón, Australia, Hong Kong), hasta el momento no se ha incoado ningún procedimiento penal contra los bancos y las multas impuestas son de un montante ridículo si se las compara con la magnitud de la manipulación realizada. Aún no se han cerrado todos los procedimientos en curso. Grosso modo, hasta el momento presente las multas que se han abonado alcanzan una cifra cercana a los 10.000 millones de dólares. Además, la parte que ha pagado cada uno de los bancos es mínima en comparación con el daño causado. Varios cargos directivos de los bancos dimitieron de resultas del escándalo. Es el caso de Barclays (segundo banco británico) y de Rabobank (segundo banco de Países Bajos). Otra consecuencia fue el despido de decenas agentes de negociación ("trader" en la terminología inglesa). Sin embargo, y esto es lo más importante, a ninguno de los bancos se le ha retirado el derecho de operar en los mercados en los que han actuado cual una banda organizada, y ninguno de sus dirigentes ha terminado entre rejas.
A pesar de que los bancos en cuestión reconocieron las acusaciones de manipulación y, en consecuencia, aceptaron las sanciones que les impuso la justicia británica, la estadounidense procedió de forma escandalosa a la hora de dictar sentencia. El 29 de marzo de 2013, Naomi Buchwald, juez de distrito en Nueva York eximió a los bancos implicados en el escándalo de toda responsabilidad legal para con las personas o las instituciones afectadas por la manipulación del LIBOR. Para proteger a los bancos de posibles demandas por colusión y prácticas monopolistas elaboró una motivación según la cual el cálculo del LIBOR no está sujeto a la legislación sobre la competencia. Por ello, a partir de ese momento los bancos pueden ponerse de acuerdo para fijar el valor del tipo de interés sin que ello suponga una infracción de la legislación antimonopolio de los Estados Unidos. Dado que la determinación de los tipos en los mercados de permutas ("swaps" en inglés), así como en los de permutas para cobertura de impagos ("CDS" en inglés) era similar (es decir, calculando la media de los tipos notificados por los participantes), con esta sentencia se sienta un peligroso precedente, ya que abre la puerta a que las grandes instituciones financieras manipulen sin más los precios y los tipos clave que rigen en funcionamiento de los mercados financieros mundiales. En marzo de 2014, el escándalo del LIBOR resurgió en Estados Unidos: la agencia de garantía de los depósitos bancarios interpuso una demanda contra más de una docena de grandes bancos (JP Morgan, Citigroup, Bank of America, UBS, Crédit Suisse, HSBC, Royal Bank of Scotland, Lloyds, Barclays, Société Générale, Deutsche Bank, Royal Bank of Canada, Bank of Tokyo-Mitsubishi UFJ,...) Está por ver si, lo mismo que con el caso precedente, todo termina con el sobreseimiento del caso. También es posible, desde luego, que se cierre con una multa pero sin condena.
Volviendo al caso del LIBOR, la Comisión Europea, por su parte, ha impuesto multas por un valor total de 1.700 millones de euros a ocho bancos tras haberlos acusado de haber establecido un cartel que manipuló el mercado de derivado. Cuatro bancos se coaligaron para manipular el tipo de los derivados relacionados con el mercado cambiario del euro mientras que otros seis manipulaban el conjunto de los tipos de los derivados ligados al del yen. Una vez más se aplica la lógica de no condenar.
Además, como los bancos han accedido a pagar la multa, se ha reducido su cuantía en un 10%. Los bancos multados son: JP Morgan y Citigroup (primer y tercer banco de EE UU respectivamente), Deutsche Bank (primer banco alemán), Société Générale (tercer banco francés), Royal Bank of Scotland (tercer banco británico), y RP Martin. Dos bancos, en concreto UBS (el primer banco suizo) y Barclays (el segundo banco británico), se han librado de la sanción por haber denunciado al cartel.
En resumidas cuentas, hemos vuelto al sistema de las indulgencias: « Pague por redimir sus pecados y podrá usted permanecer en el paraíso de las finanzas. Retráctese de sus faltas y denuncie a los otros ladrones, así obtendrá dispensa y no se verá obligado a pagar las indulgencias, perdón, las multas ».
En Australia las autoridades han dado un giro de tuerca más a la farsa: se han limitado a amonestar a BNP Paribas por una conducta potencialmente ilícita (en inglés, literalmente, "potential misconduct") relacionada con los tipos de interés interbancario de 2007 a 2010. BNP Paribas ha despedido a agentes de negociación ("traders") y ha declarado que haría una donación de un millón de dólares australianos para fomentar la literatura financiera. ¡Qué generosidad! ¿Pero de quién se están burlando?
Conclusión: hay poner punto y final a los mercados no regulados y prohibir la especulación y los productos derivados. Los bancos deben contratar seguros clásicos para cubrir los riesgos ligados a los tipos de interés.Texto: Eric Toussaint. (Fin del 5º y último capítulo) Ver Parte 1


16 jun. 2014

La banca y la doctrina: 'Too Big to Jail' (Parte IV de V)

Las siglas HSBC significan “Hong Kong and Shanghai Banking Corporation”. Recordemos que el grupo mundial HSBC emplea a 260.000 personas en 2014, está presente en 75 países y declara 54 millones de clientes. Desde sus orígenes el banco ha estado mezclado con el comercio internacional de drogas duras. En efecto, fue fundado siguiendo la estela de la victoria británica contra China en las dos guerras del opio (1839-1842 y 1856-1860). Esas dos guerras jugaron un papel decisivo en el refuerzo del imperio británico y en la marginación de China que duró alrededor de siglo y medio.


En el curso de esas dos contiendas bélicas Reino Unido logró imponer a China la aceptación de las exportaciones británicas de opio provenientes de India (que formaba parte del imperio británico). China intentó oponerse al comercio del opio pero las armas británicas, con el apoyo de Washington, se impusieron. Londres creó una colonia en Hong Kong y, en 1865, fue fundado el Hong Kong and Shanghai Banking Corporation por un comerciante escocés especializado en la importación de opio (entonces, el 70% del flete marítimo que pasaba por Hong Kong concernía al opio venido de India).
Desde ese momento, la historia del banco ha seguido siempre estrechamente la política exterior del Reino Unido y los intereses de la gran patronal británica en Asia. Después de 1949 y la victoria de la China de Mao, el banco se replegó a Hong Kong, que permaneció como territorio británico. Luego, entre 1980 y 1997, desarrolló sus actividades en Estados Unidos y en Europa. Solo desplazó su sede social de Hong Kong a Londres en 1993, antes de la retrocesión del territorio a la República Popular de China anunciada para 1997. HSBC sigue siendo parte inseparable de Hong Kong: emite el 70% de su moneda (el dólar de Hong Kong). Hong Kong constituye un elemento clave en la cadena del blanqueo de dinero acumulado por la nueva clase dirigente china.

HSBC implicado en otros crímenes financieros

Además del blanqueo de dinero de la droga y del terrorismo , HSBC está implicado en otros asuntos: la manipulación del mercado de tipos de cambio (el escándalo estalló en 2013 y trata sobre un mercado cotidiano de 5.300 millardos de dólares), la manipulación de las tasas de interés interbancario (entre ellas el Libor), la venta abusiva y fraudulenta de derivados sobre las tasas de interés, la venta abusiva y fraudulenta de productos de seguros a los particulares y a las PYME en Reino Unido (la FSA, la autoridad de control británica, ha perseguido a HSBC en este asunto que ha revelado que el banco ha vendido seguros que no servían para nada o para muy poco, la venta abusiva de Mortgage Backed Securities en Estados Unidos, la manipulación en las cotizaciones del oro y de la plata (el escándalo estalló en enero-febrero de 2014) y la organización a gran escala de la evasión fiscal de importantes fortunas.

Hervé Falciani, ¿el Edgar Snowden de HSBC?

Hervé Falciani, un ciudadano franco-italiano, trabajó en los servicios informáticos de HSBC Suiza en Ginebra de 2006 a 2008. Antes de abandonar el banco copió 127.000 ficheros que ligan a HSBC con operaciones masivas de fraude y de evasión fiscal en las que juega un papel a menudo activo. Luego pasó a residir en Francia. Suiza decide detenerle y lanza una orden de arresto internacional vía Interpol por “sustracción de datos”, “violación de secreto bancario y del secreto comercial” y “presunción de venta de informaciones económicas”. Hay que subrayar que Suiza no ha atacado a HSBC.
A comienzos de 2009, el domicilio en Niza de Falciani es objeto de un registro efectuado por la policía local. Las informaciones que posee son explosivas: entre los 127.000 ficheros se encuentran exiliados fiscales franceses (8.231 según Falciani), belgas (más de 800), españoles (más de 600 nombres), griegos (la famosa lista llamada Lagarde, pues la ministra francesa la entregó a las autoridades griegas en 2010, contiene alrededor de 2.000 nombres), alemanes, italianos, mexicanos, estadounidenses… Hervé Falciani entrega todo o una parte de las informaciones que posee a las autoridades francesas y a las de otros países.
Luego, según sus declaraciones, colabora con las autoridades de Washington, a las que entrega informaciones que hacen avanzar el asunto del blanqueo por HSBC del dinero de los cárteles de la droga de México y Colombia. Luego va a España en 2012 a fin de colaborar con las autoridades españolas. Es primero detenido en aplicación del mandato de detención lanzado por Suiza. Suiza insiste en que España le entregue a Hervé Falciani, lo que España rechaza en mayo de 2013 pues la justicia española considera que es un testigo privilegiado en varios grandes asuntos de fraude y de evasión fiscal. En efecto la comunicación a las autoridades españolas de los datos conseguidos por H. Falciani había permitido desde 2011 descubrir una gran cantidad de dinero (alrededor de 2 mil millones de euros) depositada en Suiza por miembros de la familia de Emilio Botín, el presidente del Banco de Santander. Éste, acorralado, ha entregado a las autoridades españolas 200 millones de euros de multa. Los datos entregados por H. Falciani han desembocado también en el escándalo de la financiación fraudulenta del Partido Popular, el partido del presidente del gobierno español, Mariano Rajoy. La justicia española proporciona una protección policial permanente a Hervé Falciani. Las autoridades belgas y francesas se reúnen con él y utilizan los datos que les proporciona e instruyen expedientes. No es en absoluto seguro que esto desemboque en condenas por fraude, pues es más que probable que los defraudadores lleguen a acuerdos financieros (en Bélgica eso se llama regularizaciones fiscales) que les permitan evitarlas.
Hay que subrayar que en este asunto no solo Suiza intenta detener a quien ha dado la voz de alarma. Ocurre lo mismo en Grecia, donde la justicia detuvo al editor de la revista “Hot Doc”, Kostas Vaxevanis, porque se había atrevido a publicar en octubre de 2012 la lista Lagarde-HSBC-Falciani que las autoridades griegas habían perdido hacía tres años. Como consecuencia de las reacciones ciudadanas en Grecia y en el plano internacional, el periodista ha quedado en libertad. No es fácil denunciar a un banco y a los ricos defraudadores que protege o, lo que viene a ser poco más o menos lo mismo: denunciar a los ricos defraudadores que protegen a los bancos y su sacrosanto secreto bancario. Hay claramente una verdadera simbiosis entre los grandes bancos y la clase dominante, igual que existen pasarelas permanentes entre los gobernantes y las grandes empresas, en particular las de las finanzas.

HSBC ha decidido esquivar una directiva de la Unión Europea

En 2013, la Unión Europea anunció que fijaba un límite a los bonus que podían recibir los dirigentes y traders de un banco. El bonus no puede ser superior al doble de la remuneración salarial fija. Si un dirigente tiene una remuneración fija de 1,5 millones de euros por año, los bonus no podrán superar los 3 millones de euros (por tanto una remuneración total de 4,5 millones). Hecha la ley, hecha la trampa: la dirección de HSBC anunciaba en febrero de 2014 que iba a aumentar considerablemente la remuneración fija de esos dirigentes a fin de que su bonus no quedara reducido.

Conclusión

El grupo mundial HSBC debería ser cerrado, despedida su dirección sin indemnización y llevada a los tribunales (igual que los grandes accionistas). El mastodonte HSBC debería ser dividido bajo control ciudadano en una serie de bancos públicos de talla media cuyas labores deberían estar estrictamente definidas y ejercidas en el marco de un estatuto de servicio público. Ver: Parte V

Stirner y la propiedad (Parte II de II)

La influencia de Stirner

Si Nietzsche plagió, o no, a Stirner ha sido objeto ya de mucha discusión. Como dato curioso, el año de la primera edición de El único y su propiedad, 1844, es el del nacimiento de Nietzsche. Parece ser que un amigo de Nietzsche, Overbek, estaba convencido de que se encontraba seducido por el individualismo estirneriano; Charles Andler llegaría a decir, a propósito de esta controversia: "La frente de Nietzsche se iluminaba al pronunciarse el nombre de este libro".
También parece que el autor de El ocaso de los ídolos diría a un discípulo suyo, sobre la obra de Stirner, que "es lo más audaz y lo más lógico que ha habido desde Hobbes". Parece aceptable creer que Nietzsche leyó y sintió admiración por la obra de Stirner, aunque al parecer Andler va más allá y habla de una influencia muy fuerte e incluso de plagio. En un prefacio a una edición de El único... en español, Miguel Giménez Igualada habla de influencia silenciosa sobre Nietzsche, aunque no total, y se atreve casi a afirmar que Así habló Zaratustra se escribió pensando en Stirner. Otros autores, en el polo opuesto, han negado tal influencia e incluso los han considerado pensadores antagónicos, algo que es igualmente excesivo.
Como no hay pruebas palpables de dicha influencia, solo pueden hacerse conjeturas o aceptar el testimonio del amigo de Nietzsche Overbek. Parece que solo a partir de Humano, demasiado humano Nietzsche da importancia a los valores individuales. Como puntos en común entre ambos autores, se encuentra la crítica a la moral como egoísmo inconsciente, el rechazo al imperativo categórico kantiano, la crítica a la religión, a todo lo sobrenatural y al dualismo cuerpo/alma. Otra analogía entre Stirner y Nietzsche se encuentra en el método utilizado para señalar los falsos valores, usando la genealogía y la desmitificación, aunque acaben dando respuestas diferentes. En efecto, el superhombre nietzscheano presenta rasgos elitistas y selectivos, mientras que el yo de Stirner, autosuficiente, reconoce esa particularidad en cada individuo. Es lógico que el pensamiento aristocrático, que presenta Nietzsche a menudo junto a otros rasgos liberadores muy interesantes, causan un rechazo mayor que el solipsismo moral de un Stirner, pese a todo más reivindicable desde el punto de vista libertario.
El antes mencionado Giménez Igualada, profundo admirador de la obra de Stirner, llegaría a señalar a Sócrates, Platón y Aristóteles como precursores del monoteísmo, y por lo tanto enterradores de "todo cuanto al individuo pertenece". Tal y como lo ve este autor, Stirner vendría a ser heredero de ciertos filósofos presocráticos, los cuales trataron de poner el mundo al servicio del hombre, para lo cual se eleva hasta el cielo para observar los numerosos fantasmas, como Dios, que ha creado el ser humano. La asociación que propone Stirner es de individuos autónomos, verdaderos anarquistas para Giménez Igualada, ya que no aceptan ninguna fuerza exterior que les gobierne y no renuncian a imponer su voluntad a nadie. Solo entre estos individuos con conciencia de ser únicos puede haber entendimiento y comprensión, y solo entre ellos puede disfrutarse de la verdadera libertad. Tal y como lo expone Giménez Igualada, la visión estirneriana no contradice la sociedad libertaria, sino que la confirma. Esta asociación entre egoístas no niega tampoco el trabajo, sino únicamente el trabajo para provecho ajeno; Stirner invita a trabajar para provecho de uno mismo, a ser consciente de la más hermosa propiedad, que es uno mismo, y desde ese punto de vista se aceptará la asociación entre iguales y existirá todo un camino para recorrer juntos. El nihilismo de Stirner no es simplemente negativo, aunque no deje títere con cabeza entre lo instituido y lo doctrinario, ya que anuncia una nueva y poderosa moral que nace de la asociación entre hombres libres. La nada reivindicada por Stirner no es en absoluto estéril, es una nada que convierte al individuo en creador de su propio destino.
Todos los pensadores anarquistas, incluso alguno que parecen estar en las antípodas, como es el caso de Kropotkin, tienen algo en común con Stirner: la confianza en la evolución, la búsqueda de la satisfacción, de la felicidad, de una vida plena. Es verdad que los padres del anarquismo, creadores de poderosas filosofías sociales, no están a priori en la línea de Stirner, aunque es cierto que las ideas libertarias siempre han colocado al individuo como valor supremo. Para Bakunin, la sociedad es previa al individuo y la libertad de uno mismo solo se confirma con la libertad del resto de individuos; para Stirner, solo el individuo plenamente consciente de su particularidad puede generar una asociación entre iguales. No solo no son visiones antagónicas, sino que pueden observarse como complementarias, una tensión permanente por parte del individuo para reivindicar su faceta más creativa frente a las convenciones y la hipocresía social

Por y contra Stirner

Así se llama un libro de Carlos Díaz, publicado por Zyx en 1975. Recordemos que Díaz es un filósofo y ensayista que apostó por la proximidad entre el anarquismo y el personalismo de Emmanuel Mounier. Dejaremos para otro momento esta cuestión de un supuesto anarcopersonalismo, aunque Díaz cita continuamente a Mounier en sus análisis, incluso en algún momento en la obra que ahora nos ocupa, y parece ser que en la actualidad continúa en esa línea. Tal y como muestra su título, trata de recordar al autor de El único y su propiedad sin caer en apologética alguna. Alguna voz, incluso supuestamente desde cierta posición libertaria, defenestra a Stirner acusándole de las mayores barbaridades y desconociendo o tergiversando su pensamiento. Las lecturas sobre lo que se dice en El único y su propiedad son tan diversas y disparatadas que, tal y como ocurrió con Nietzsche, se le ha acusado hasta de gestar el fascismo. La polémica llega hasta hoy, cuando se acusa a Stirner de justificar el Estado liberal, por el contrario, tal y como hemos insistido, su obra empieza y acaba por demoler, tanto el Estado como el liberalismo. Stirner distingue tres vertientes del liberalismo dentro de un mismo género: el político, que puede llamarse simplemente liberalismo, busca la libertad del Estado; el social, que busca lograr la libertad en el seno de la sociedad, y el humanitario, que atiende especialmente a la libertad del hombre. La crítica que realiza a los tres tipos estriba en el sacrificio que realiza de la soberanía personal en aras de la nación-Estado, de la voluntad social o de cualquier pensamiento abstracto.
Como es sabido, Stirner aboga por buscar cada uno su bien en sí mismo e incluso puede entenderse que realiza cierta crítica a la enajenación del trabajo, cuando señala la deformación que supone para el obrero el progreso tecnológico en la sociedad industrial, aunque su conclusiones son más bien antitéticas a las de cualquier autor socialista. El alemán dispara contra toda concepción del "deber social", sea en nombre del Estado, de un partido político o de cualquier forma de comunismo: "El bello sueño de un deber social es hoy todavía el ensueño de muchas gentes, y se imaginan que dándonos la sociedad aquello que necesitamos estamos obligados a ella, que se lo debemos todo. Se persiste en la voluntad de servidumbre a un dispensador supremo de todo bien". A pesar de que en algunos extractos de El único y su propiedad se niega toda concepción del bien y del mal que no esté fundada en el egoísmo personal, en otros momentos se encuentran pasajes auténticamente estimulantes y constructivos. Así es cuando critica el antiguo maniqueísmo, el maquiavelismo de medios/fines, lo cual podría ser interpretable como que ya está apostando por una innovadora y sincera moral, o cuando critica una moralidad fundada en la legalidad (una mera fachada, una falsa devoción). En última instancia, Stirner considera que la moral es un invento de la burguesía, la nueva clase dominante. Por supuesto, perecerán las viejas concepciones de lo bueno y de lo malo, que son para Stirner las dos caras de la misma moneda, y nacerá una nueva moral fundada en el egoísta que no sucumbe ante ninguna fuerza externa.
Carlos Díaz señala lúcidamente que no es posible arrojar a Stirner al vertedero de la historia cuando el mundo, tal y como está concebido, se basa en la hipocresía de falsas concepciones del amor entre pueblos y naciones. Cuando Stirner critica el principio del amor como mero alivio de las clases oprimidas nos recuerda la concepción de Marx sobre la religión como opio del pueblo. Es un ataque furibundo contra todo idealismo, como subproducto de unas determinadas condiciones materiales, para Marx, o del sacrificio del individuo, para Stirner. Frente a todo idealismo vocacional, el pensamiento estirneriano pide al individuo que reconozca su propio yo omnipotente, aunque en última instancia se sea consciente de lo limitado y perecedero de la existencia humana, de ahí su famosa frase: "He fundado mi causa en nada". En la superficie, Stirner niega cualquier pretensión moralizante, pero es posible interpretar una nueva moral al denunciar toda una desviación histórica y cultural, y tratar de derruir toda abstracción que sacrifique el yo individual. El altruismo, que Stirner naturalmente no niega en la práctica (aunque sí considera que nunca es desinteresado), no sería más que un egoísmo encubierto, un deseo de trabajar en primer lugar para uno mismo. Por supuesto, este punto de vista de Stirner resulta cuanto menos discutible desde muchos puntos de vista: sin consideramos dudoso que exista alguna esencia innata en el hombre, si aceptamos lo obvio de la necesidad de la asociación y la cooperación o al observar las diversas orientaciones antropológicas. En cualquier caso, la filosofía estirneriana es tremendamente útil para salvar la libertad personal y para escapar del conformismo dentro de alianzas temporales buscadas solo por la propia conveniencia de los individuos. El conformismo es sinónimo de una falsa humildad, de humillación y austeridad, análisis en el que se ve que Stirner adelantar una critica feroz al cristianismo.
Realiza Díaz un alegato moral, a favor y en contra de Stirner, en el que no puede reprochársele no poner toda la carne en el asador. Las críticas a Stirner que realiza han sido asumidas dentro del anarquismo, como es el caso de la fuerza de la clase trabajadora, la cual es atacada a veces en El único y su propiedad por temor a la creación de un nuevo altar social en el que el individuo se viera sacrificado. Parece que Stirner fue fiel a sí mismo también en su carencia de una visión científica y analítica de mayor envergadura, en muchos aspectos es posible que fuera su propio mundo el que le condicionó en su pensamiento. Como a Díaz, nos fascina Stirner y lo defendemos en gran medida, porque en última instancia se trata de ideas que hacen de contrapeso a un necesario análisis social y político de mayor calado. El individualismo insolidario en la sociedad actual, más producto de la enajenación que de cualquier otra cosa, poco tiene que ver con lo proclamado por Stirner. Precisamente, es deseable que cada individuo emprenda la búsqueda de un autonomía basada en una identidad en permanente construcción y cuestionamiento de toda fuerza externa que la enajene. Carlos Díaz, y estamos con él, apuesta por un nivel superior de egoísmo, un egoísmo solidario que adquiere una dimensión social, a la vez sana y enferma, pero real y deseable. Ver Parte 1